Así es el Profe Ortega, el culpable del físico del Atlético de Madrid


Óscar Ezequiel Ortega del Río, el Profe Ortega (Montevideo 29 de marzo de 1958) es el popular preparador físico del Atlético de Madrid, en el cuerpo técnico de Diego Pablo Simeone desde el año 2006 cuando se incorporó al Racing de Avellaneda.

El uruguayo llegó al grupo de trabajo del técnico argentino después de haber coincidido con él en el Atlético, cuando Simeone afrontaba su segunda etapa como jugador y el Profe Ortega era el preparador físico de Gregorio Manzano. El preparador físico había llegado a España en el año 1999 cuando firmó con el Sevilla donde entrenaba Marcos Alonso después de su paso por el Racing de Santander. Pasó una temporada al servicio del Atlético, la 2003/04, donde el equipo rojiblanco finalizó en la séptima plaza en una plantilla en la que además de Simeone, estaba el Mono Burgos y Fernando Torres. Pese a que el Atlético quedó a un punto de la quinta plaza y mejoró con creces su campaña anterior, la posterior al ascenso, Gregorio Manzano fue despedido y con él su cuerpo técnico. El entrenador de Bailén se marcharía a dirigir al Málaga y con él llegaría el Profe Ortega. Tras una pésima mitad de temporada, Manzano fue despedido y el uruguayo se marchó culpado de las múltiples bajas y problemas físicos del equipo andaluz que se encontraba al borde del descenso. Ahí se separaron los caminos de Ortega y un Manzano que volvería a dirigir al Atlético en la temporada 2011/12 donde precisamente sería sustituido por Simeone.

El argentino y el uruguayo unieron sus caminos en 2006 en Racing de Avellaneda. Simeone consiguió el Torneo Apertura en 2006 con Estudiantes siempre acompañado por Ortega como preparador físico. Tras pasar por River, San Lorenzo, Catania y de nuevo Racing, en enero de 2012 se produciría el desembarco de Simeone en el Atlético de Madrid. Con el Mono Burgos y el Profe Ortega como hombres de confianza, el Atleti del argentino comenzó a rodar en La Rosaleda, estadio de funesto recuerdo para Ortega. Desde entonces el equipo rojiblanco no ha dejado de crecer, con un título de Liga, una Europa League, una Copa del Rey, la Supercopa de Europa y la Supercopa de España, además de disputar dos finales de Champions League.

El Profe Ortega destaca por la intensidad y la exigencia física a la que sume a los jugadores que dirige. Así, queda en la retina la imagen de un Vietto asfixiado tras su primer entrenamiento con el Atlético en pretemporada o los vómitos de Bernard Mensah tras no aguantar las exigencias físicas de las prácticas veraniegas. En unas sesiones marcadas por la carrera continúa por delante del balón, el Atleti ha cubierto esta temporada 1.384,4 kilómetros en Champions, el que más de la competición. Bajo el pretexto de “el esfuerzo no se negocia“, Koke es el primero de la lista con 142,3 kilómetros recorridos. Su método de trabajo ha provocado que jugadores llegados para brillar en el Atlético, como Jackson Martínez, el propio Vietto o Gaitán, no hayan llegado a adaptarse al equipo, pero también ha conllevado que otros futbolistas como Griezmann, Arda o Diego Costa lograsen una versión inimaginable a su llegada.

En un trabajo motivacional a la par de físico, los curiosos ejercicios del Profe Ortega apostando por la innovación ya han sido estudiados por múltiples técnicos y futuros entrenadores, que se desplazan al Cerro del Espino a seguir los entrenamientos del Atlético. Carlos Menéndez e Iván Rafael Díaz acompañan al uruguayo en el apartado físico.

Fonte: as.com por Un Fútbol Moderno

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LA ESCUELA DE FUTBOL DEL AJAX: REFERENCIA EN LA FORMACION DE JUGADORES

Los grandes espíritus siempre han encontrado la oposición violenta,de las mentes mediocres” Albert Einstein


TIPSTécnica, Inteligencia, Personalidad, y Velocidad (Speed): estos son los cuatro elementos esenciales de la escuela de fútbol más famosa del mundo. El principal objetivo es el uso de un modelo uniforme, desde los jugadores más jóvenes, a su equipo de profesionales, una excelente capacidad de detección y selección de talentos en todo el mundo. El Ajax ofrece a todos sus jugadores jóvenes, el sueño de un día puedan llegar a ser futbolistas profesionales. Parte del primer equipo y otros equipos de clubes holandeses y europeos que buscan constantemente jugadores jóvenes en su escuela.

Su filosofía de formación es visto por todos como una forma de vida, para crecer y desarrollarse, tanto a nivel personal como profesional. Su estilo de juego es el mismo para todos los equipos que forman el club. Todos sus entrenadores tienen que estar preparados para aceptar sus propios métodos, previamente definidos y establecidos.

Los objetivos principales de los entrenadores de la escuela Ajax son:

  • El desarrollo de la inteligencia táctica de cada jugador en función de la posición que ocupa en el campo;
  • El desarrollo de la capacidad técnica de cada jugador.

Las reglas básicas de la escuela son la explicación de lo que se hace y por qué se hace, a todos los jugadores. Unos de los objetivos es desafiar a los futbolistas con preguntas en cada situación de entrenamiento, hacerles pensar, encontrar soluciones, moverse rápidamente para que sepan comportarse con todas las situaciones que un partido de fútbol puede traer.


El elemento más importante de su estilo de juego es la posesión del balón. Esto se cuida al máximo, todos sus equipos lo tienen como objetivo principal: practicar un juego atractivo, rápido, de gran posesión, y circulación de balón. No existe presión, todos los jugadores tienen la confianza necesaria para asumir riesgos con el balón y la enfrentarse a situaciones en contra, buscando situaciones de mantenimiento y posesión de balón con criterio.

Otro elemento importante de su estilo de juego es el discurso táctico. Esto es invariable. Si un jugador no puede o no sabe cómo interpretar determinados situaciones, se adapta rápidamente a otra, de modo que se garantiza siempre el máximo rendimiento de sus capacidades técnicas.

La metodología del club hace que sus entrenamientos sean duros e intensos, lo más cerca posible a la realidad del juego, donde no hay lugar para la improvisación o invenciones. Antes de cada sesión se realiza una descripción detallada de la que va a hacer. Las sesiones son cortas (70-80 min) y siempre se desarrolla a la máxima intensidad y competitividad para sus jugadores. Como elemento clave del modelo de juego es el mantenimiento y el movimiento del balón, donde sus principales medios de entrenamiento son el mantenimiento y la recuperación de la posesión en espacios reducidos, por lo general con normas de 2-3 toques.

Sus aplicaciones prácticas giran en torno a su sistema de juego y todas las situaciones que ese mismo sistema provoca tanto en su organización defensiva, ofensiva y transiciones. Procuran que los entrenamientos tengan situaciones que pueden surgir durante la competición. La pelota está casi siempre presente en todas las sesiones de entrenamiento. Hasta los 13 años de edad desarrollan un trabajo exclusivamente con el balón, lo que favorece centrar más la atención en la capacidad técnica que en la táctica. El trabajo se centra casi exclusivamente sobre tres acciones fundamentales para el mantenimiento y la recuperación de la posesión.

Recepción (1/2 toques) + Pase o Golpeo + Movimiento de desmarque

La simplicidad de los procesos, basado en una filosofía de fútbol ofensivo, una convincente sensación de originalidad y una innegable capacidad humana con mentalidad ganadora hace que esta Escuela de Fútbol sea referencia para todos los demás.

… La parte humana y la atención para el talento hacen del Ajax un gran Club. Lo hacen todo tan simple, que eso es lo complicado” Co Adriaanse (director de la academia entre 1992 e 1997)

La formación es, fue, y probablemente siempre será el sello distintivo del Ajax, que desarrolla un número casi incontable de valores, contando con casi la totalidad de futbolistas holandeses del pasado y del presente, demostrando la insignia de este club, de las que destacan nombres como Johan Cruyff, que alcanzó el estatus de leyenda en el club.

Estos atletas tienen el privilegio de ser capaz de experimentar un aprendizaje profundo con vistas a la magnífica Ámsterdam Arena, algo que “para los niños es un alimento para sus ilusiones”, como dicen en el Centro Deportivo del club.

PD: Les dejo un pequeño vídeo en inglés donde se muestra como es la Academia del Ajax desde dentro. Espero lo disfrutéis.


Fonte: Un Fútbol Moderno

O Treinador de Guarda-Redes Omnipresente


Por Miguel Menezes

Este texto é uma crítica! Aos clubes e às suas estruturas, mas também a nós, Treinadores de Guarda-Redes.

Diz o dicionário que Omnipresente refere-se a uma pessoa “que está ao mesmo tempo em toda a parte.” E este parece um pouco o meu caso e provavelmente o de muitos outros. Falo da minha experiência passada e também da actual. O problema? Temos muitos atletas espalhados pelos vários escalões etários e temos de trabalhar com todos eles e acompanhar todos eles. Pelo menos isso é o que nos diz o “contrato”.

Como já referi em outros textos anteriores, tenho uma visão muito própria quanto ao treino de Guarda-Redes na Formação, na medida em que, para além da importância do treino específico, dou grande importância aos contextos integrados, tanto em treino como em jogo (competição).

Tendo em conta esta visão do treino de Guarda-Redes na Formação é importante um acompanhamento contínuo dos Guarda-Redes nas suas vivências de treino e jogo. E nós sabemos (Treinadores de Guarda-Redes) o quão difícil é esta tarefa… “Temos o poder da multiplicação…

A meu ver, temos duas soluções para resolver o problema, mas nenhuma das duas soluções é a mais indicada para evolução diária do atleta. Ou damos mais importância ao treino específico e deixamos um pouco de parte o trabalho integrado, ou então conjugamos um misto dos dois, não sendo sempre rentável para todos os Guarda-Redes.


O grande problema está na origem. São poucos os Treinadores de Guarda-Redes para as necessidades reais dos clubes. Para além disso, dificilmente conseguiremos “viver” de um só escalão… Am I Right?! Temos de ir à origem. Aos clubes. E temos de nos proteger (Treinadores)! A exigência para com o nosso trabalho por parte das outras pessoas será sempre a máxima, principalmente por parte de quem manda. Mas nós bem sabemos que a resposta que vamos conseguir dar em treino e em jogo é bastante limitada. Por isso é importante definir desde bem cedo que o nosso trabalho irá estar limitado ao nosso acompanhamento. Referir que os Guarda-Redes precisariam de mais tempo e trabalho para uma evolução adequada. Excelente era poder contratar mais Treinadores de Guarda-Redes…

Nós, Treinadores de Guarda-Redes, onde me incluo claramente, estaremos sempre entre a espada e a parede, na medida em que iremos procurar sempre o nosso melhor e o dos nossos Guarda-Redes, mas estaremos sempre limitados temporalmente, ou espacialmente, o que seja. Como disse num texto anterior, a principal característica que define o Treinador de Guarda-Redes em contextos Amadores e Formação é a capacidade de adaptação.

Queria concluir dando uma palavra de força e motivação a todos nós que trabalhamos todos os dias com pouco tempo, poucos recursos e muitos atletas. E mesmo assim ainda fazemos milagres… “Somos omnipresentes!

Juntos somos mais fortes!

Fonte: Futebol Apoiado

Posição tática ou função tática?


Por Ricardo Drubscky 

O Grêmio-2017, do Renato Gaúcho, faz um excelente Campeonato Brasileiro.

Com vários jogos observados, não há como contestar: os tricolores do Sul estão jogando muito bem.

Um ponto que nos chama a atenção é como um “onze” quase sempre formado por quatro volantes e um centro-avante que não obedece aos padrões da posição consegue dar fluência a um jogo tão eficiente. Defendem e atacam com naturalidade e ou leveza, além de muita qualidade.

Esmiuçando o detalhe da escalação do Grêmio constatamos uma grande quebra de paradigma tático no futebol brasileiro. No conceito popular, jogar com três volantes sempre foi sinônimo de postura defensiva. Isto já causou desemprego a muitos treinadores. Imagina um time jogando com quatro volantes. É muito pra cabeça do brasileiro!

O convite que eu faço é que caminhemos rumo a reflexão da grande mudança tática conceitual que traz essa nova forma de pensar e agir sobre o jogo: POSIÇÃO ou FUNÇÃO, como abordar o jogo e escalar jogadores nos espaços e ações em campo?

No que diz respeito a distribuição das “peças” em campo – o que sempre deu nome aos sistemas táticos de jogo – surge uma nova concepção, um novo modo de pensar e agir: as “posições táticas” de origem dos jogadores não são mais importantes que as “funções” a serem desempenhadas em campo num dado modelo de jogo!!

O jogo, de alguns anos pra cá, passou a ser construído ao invés de intuído! Passou a ser algo novo e único, ao invés do antigo “acomodar de qualidades” (características) dos jogadores em um sistema para esperar o encaixe. Nesse modo tradicional de jogar, o máximo que se consegue em termos de inovação, é dar um pouquinho mais do mesmo nas táticas de um jogo tão complexo!!

Apesar de ainda haver grande bagagem intuitiva como pano de fundo nas exibições dos times em campo, o jogo assumiu características personalizadas muito mais evidentes e necessárias que antigamente.

Além disso, treinar hoje em dia no futebol, representa construir formas de jogar que elevam prioritariamente a abordagem tática como a grande protagonista do contexto. Há duas ou três décadas atrás tínhamos semanas recheadas de treinos físicos e técnicos comandando o foco dos conteúdos ministrados.

Baseado em conceitos e princípios táticos, parte da abordagem moderna do jogo, cada treinador constrói a sua forma de postar e atuar em campo. Tudo que se usava antigamente continua sendo útil aos treinadores, mas como complementos a uma engenharia mais complexa e que leva em consideração, principalmente a natureza complexa do próprio jogo.

Enquanto isso, voltando ao exemplo do Grêmio, a “posição tática de origem” têm menos relevância no jogo moderno que o “desempenho tático” que os jogadores realmente podem produzir em campo. Parece a mesma coisa, mas faz muita diferença. O futebol de alto nível no mundo já pratica isto com mais naturalidade e há mais tempo.

Se levarmos em consideração estes novos conceitos, teremos muitas surpresas positivas. Os exemplos de goleiros que hoje são convidados a participar do início da construção do jogo das suas equipes são claras evidências deste fenômeno. Portanto, não será o maior número de jogadores desta ou daquela posição que determinará a característica de cada jogo. Os jogadores, em seus espaços, ou no espaço em que melhor adaptam suas características, entram em campo com propósitos de desempenhar funções que fazem fluir um determinado modelo de jogo.

O professor Victor Frade, ilustre figura mundial em metodologia de treinos para o futebol, disse certa vez: “às vezes me perguntam o que é inteligência de jogo. Quando vês um jogo, vês logo se está lá ou não.” Quer dizer, “ideia de jogo” é algo que se sobrepõe ao poder das individualidades no futebol. Isto é, e sempre foi, a principal chancela para análise do jogo de uma equipe!

Costumo externar a amigos: – o bom de se trabalhar no futebol brasileiro é que há tudo por fazer sempre! Quando conquistamos algum progresso, seja em qualquer âmbito ou clube, é corriqueiro ter que reconquistar terreno, pois as coisas se perdem muito facilmente no ambiente futebolístico brasileiro. Quem é brasileiro sabe do que estou falando!

Quanto ao Grêmio do Renato Portaluppi, fica a certeza que a equipe, jogando como está, obedece a um modus operandi especial para a construção do seu jogo. São muitos conceitos táticos modernos que ilustram em campo sua dinâmica. Construindo e ou escalando o seu time o treinador gaúcho desenvolveu um perfil de jogo de muita qualidade.

Fonte: Ricardo Drubscky

Não é padronizado não, é processo. O mau entendimento do jogo, e o futebol do google.


Por Paolo Maldini

Depois de mais uma exibição de enorme categoria nos seus momentos ofensivos do SL Benfica, escreve Nuno Farinha no Jornal Record que com tantas partidas no seu onze de jogadores de muita categoria, continuar a equipa encarnada a apresentar um rendimento elevado só pode ser sinónimo de processo. Isto quando tantas vezes se ouve dizer que o treinador encarnado e tantos outros pela Europa fora não o têm. Quando de facto, o que há é uma imensa confusão na cabeça das pessoas.

Com o acesso à informação verificou-se também uma curiosa tendência crescente de quem está convencido que se o comportamento de uma equipa não é padronizado, não há processo. E de que jogar o Cardozo ou o Messi, a equipa se tem processo tem de ter ambos a fazer as mesmas coisas.

Naturalmente que é uma das coisas mais erradas de se pensar quando se tenta falar sobre o jogo ou sobre o trabalho de um treinador. O que hoje muitos identificam como “processo” é na realidade um mau processo.

Há quem opte por padronizar, naturalmente. E aí é mais fácil identificar o tal “processo”. É tudo igual. Mas não ser padronizado está muito longe de significar não haver processo. Muito pelo contrário até. Não ser padronizado é o melhor processo! Recordo inclusive a maior crítica ao jogar de Jorge Jesus, que em privado quem o derrotou por diversas vezes fez: “Aquilo é sempre igual”.

Padronizar é dizer, independentemente de quem está ou quem não está, nesta situação tu pedes nas costas, tu pedes no pé. É fácil de identificar e adivinhar, e sobretudo limita os jogadores e a equipa. É como pedir ao Cardozo para ir buscar bolas em profundidade porque naquela situação ele tem de o fazer. É condenar ao inêxito. Jogadores diferentes têm sempre de fazer coisas diferentes! Isso é o melhor processo! E não, um não processo. O jogo é dinâmico e os melhores aproveitam o que cada um traz e acrescenta de melhor. Se tenho no mesmo plantel Marcelo e Eliseu, faz sentido pedir o mesmo posicionamento a ambos quando jogam? Isso seria apenas padronizado e sobretudo um MAU PROCESSO.

Sim, padronizar também tem alguns pontos positivos. Sobretudo se tivermos a falar de um nível baixo de tomada de decisão e entendimento do jogo, dar referências e “ordens” ajuda o jogar a decidir, e estando com decisões tomadas anteriormente, a sentir-se mais confortável para executar. A um nível alto, padronizar é coarctar!

Não haver processo é sobretudo recuar alguns anos e perceber que cada um se movia sem sentido, ou com o seu único sentido próprio e não se identificava nada mais para além do sistema táctico. Quando há indicadores como o posicionamento de determinados jogadores na construção, a forma como se pausa o jogo enquanto se espera chegada das opções, porque se sabe que aparecerão, o posicionamento que se explora de determinados jogadores (se tenho Marcelo posso pedir-lhe que se adiante muitos metros, porque vai voltar rápido, mas se for jogar com Eliseu, não quererei que se adiante!). Ou sem bola, linhas definidas, movimentos conjuntos dos defesas seja a subir ou baixar, há processo. E se há dificuldade em entendê-lo, é porque provavelmente é melhor processo do que todos os outros que são padronizados.

Não admira pois que Mourinho afirme que há quem absorva conhecimento mas que de futebol saiba pouco, porque o conhece do google.

Fonte: Lateral Esquerdo

Jogo percebido e não decorado. O verdadeiro bom jogo.


Por Paolo Maldini

No último texto falou-se dos processos padronizados e que exigem a todo o instante o mesmo posicionamento a cada um dos seus intervenientes. Seja um jogador muito dotado tecnicamente e veloz, ou outro menos dotado e mais lento.

Cada vez mais a chave do jogo e do bom processo passa pela compreensão do jogo por parte do jogador e não pelo decorar. Naturalmente que há alguns indicadores que se repetem e ajudam a equipa em determinados momentos, nomeadamente o baixar de um elemento para a linha defensiva na construção, ou os próprios triângulos ou losangos que se formam ao portador no início do processo ofensivo em organização.

Mas, tudo o mais importa que se perceba e não se decore. Integrar movimentos porque o lance assim o pede, e o ajuste necessário da restante equipa em função do movimento de um seu elemento.

O Real Madrid que tem a construção mais pausada e inteligente do futebol mundial, conseguindo demasiadas vezes monopolizar o jogo pelas ligações que estabelece e decisões que toma o seu trio de médios (Kroos, Modric, Isco) ao qual tantas vezes se junta também Benzema para ligar o jogo em espaços mais adiantados, não tem a saída padronizada. Embora no início os posicionamentos sejam praticamente sempre os mesmos (Kroos à esquerda de uma linha de três, Isco mais adiantado, mas pronto para ligar com o alemão, tal como Marcelo, mas este por fora), a partir do momento que a bola rola, tudo é inteligência e perceber o jogo, e nada decorado. Trabalho para dar linhas de passe, mais importante que decorar espaços onde aparecer. Por isso por vezes se notam dois jogadores a virem mostrar-se onde falta gente, mas muito rapidamente um percebe que se movem dois e adapta o seu posicionamento mudando-se para outro espaço.

Naturalmente que muito ajudará ter os melhores a iniciar o processo ofensivo, e bastará não ter Kroos como ponto de referência para ligar corredor esquerdo com central em construção para que se perca qualidade. Porque o alemão tem a qualidade e personalidade necessária para não acelerar o jogo só porque sim, e temporiza o que for necessário para que as opções surjam. E porque, só por ser o Kroos que encontra sempre caminhos, praticamente nenhum adversário se atreve a ir pressioná-lo, pois sabe que o alemão iniciará logo desequilibrio aproveitando a saída para pressionar.





Curiosamente, como quem já esteve na formação “Modelo de Jogo e opções de planeamento” poderá confirmar, também no nosso período no futebol feminino, ofensivamente apenas os posicionamentos iniciais na construção estavam predeterminados. A partir daí, entender o jogo e mover-se em função do portador!

Slides da formação:


Dá para reconhecer muita coisa comum ao processo do Real, não dá?

Fonte: Lateral Esquerdo

Así trabajan los preparadores físicos de LaLiga: El Profe Ortega, Pintus, Ros…


A poco más de una semana para que arranque LaLiga, los preparadores físicos ultiman la puesta a punto de sus futbolistas de cara a una nueva temporada. Pese a que el objetivo parece común, las técnicas empleadas por cada uno de ellos son de lo más variadas. Alguno de ellos se ha convertido en una figura mediática en los últimos años.

El ‘Profe‘ Ortega es el responsable del salto físico y, por tanto, deportivo del Atlético del Cholo. Parece hiperactivo, pero todo está milimétricamente estudiado: “Es muy distinto a como lo vemos por la tele, muy tranquilo, muy buen profesional“, explica a MARCA el preparador físico del Lega, Miguel Pérez. Por otra parte, el madridista Pintus es el estratega que ha permitido que los suyos lleguen a tope al final de la temporada.

Ros vuelve a casa El hoy preparador físico del Barcelona compartió vestuario y centro del campo con Pep Guardiola en el filial. Ya con el de Sampedor como técnico del primer equipo, Ros, por entonces recuperador, ayudó a Touré Yaya a superar su problema con una hernia discal.

Trabajos para prevenir las lesiones, control de la alimentación o el sueño, entrenamientos personalizados, la presencia del balón… existen muchas tendencias. Precisamente esta última es la preferida por los responsables físicos, dado que hace más ameno el entrenamiento diario. No obstante, no siempre se recurre al esférico. 

Trabajar con cargas o planificar las temporadas para alcanzar picos óptimos de forma son técnicas que también están de moda, pero su complejidad, en algunos casos, hace necesaria la dirección de varios profesionales, como son los casos del Deportivo, Málaga y Betis. Para facilitar la labor, en 2006 se incorporó el uso de los chalecos GPS de la mano de Ismael Fernández, el preparador físico del Valencia, que ha conseguido popularizar este sistema. Algo que ayuda a alcanzar una personalización por la que cada vez más clubes apuestan. 

Entrenamiento invisible La preparación no acaba en el terreno de juego. Hay otros hábitos que juegan un papel fundamental en la condición física del futbolista: alimentación y peso, hidratación y control del sueño. Una parte del entrenamiento que no se ve pero se nota a largo plazo. Para ello, José Mascarós ha implantado en el Villarreal el uso de una aplicación que permite vigilar estos aspectos. 

Para lograr resultados, habrá que hacer extensivo este trabajo a toda la temporada. El primer objetivo, llegar como motos al inicio del curso. El siguiente, aguantarlo.

Fonte: Marca por Un Fútbol Moderno

Sistemas de juego de fútbol 7: Aspectos generales


En fútbol 7 existen varias franjas de edad, escuela,a prebenjamines, benjamines y los alevines y es importante tener en cuenta los objetivos y peculiaridades de cada etapa y edad.

CARACTERÍSTICAS Y OBJETIVOS DE LA ETAPA DE FÚTBOL 7

Nos centraremos en las etapas benjamin y alevin.

La etapa benjamín es la primera etapa del niño futbolista, en la que aún no asimila bien los conceptos y, es por ello que, se les debe dar las mínimas nociones de táctica ya que a estas edades es muy difícil que comprendan lo que es un sistema de juego y los objetivos en este sentido serían:

  • Entender el concepto de ataque, es decir, en que consiste atacar (ir hacia la portería contraria) y para que sirve (para lograr gol).
  • Entender lo que es el posicionamiento, es decir, como colocarse en el terreno de juego explicando que existen puestos para cada jugador y cuales son.
  • Entender el concepto de defensa, es decir, en que consiste defender (volver hacia tu portería) y para que sirve (para no encajar un gol) y como colocarse en el terreno de juego para conseguirlo.
  • Entender lo que es el reparto proporcional de los espacios para saber donde colocarse en el terreno de juego para evitar estar todos en el mismo sítio y dejar espacios libres sin ocupar.

La etapa alevín es la etapa donde se le enseña al niño futbolista, una evolución básica en el juego. Tienen que saber, comprender y asimilar las fases del juego (defender, crear y atacar). Estos primeros pasos son la base para un posterior desarrollo más extenso de la táctica y de los sistemas de juego y los objetivos en este sentido serían:

  • Entender en que consisten los ataques y como se realizan.
  • Como conseguir la amplitud y la profundidad en el juego y para que sirve.
  • Es la etapa en que se explica el desmarque (apoyo o ruptura) con la finalidad de crear espacios libres y el marcaje, como se realiza y para que sirve.
  • Se les enseña en conjunto a replegarse, coordinándose con otros compañeros y a desplazarse mientras defienden con movimientos como la permuta, cobertura o basculaciones (intercambios de posiciones y coberturas con los compañeros).

LOS SISTEMAS DE JUEGO EN LA ETAPA DE FUTBOL 7

Uno de los aspectos más debatidos en el fútbol base, fundamentalmente en pre-benjamines y benjamines, es la idoneidad de utilizar sistemas de juego, tal y como se entiende en mayores, y en el caso afirmativo, cuál es el mejor para estas edades.

Al respecto existen dos tendencias:

a) La que propone la libertad del jugador por encima de las ataduras que un sistema puede crear en el niño.

En clubes más modestos es importante tener la idea clara de que el fútbol es un juego de conjunto, en el que todos los compañeros han de saber qué hacer en cada momento del partido, defendiendo o atacando, siendo poseedor del balón o no.

b) La que opina que es mejor dar un orden al juego desde pequeños, y que los niños comiencen a entender la dinámica del juego cuanto antes, sin pensar que con esta medida al futbolista se le esté “encorsetando” en un puesto o en una idea predeterminada.

En clubes de élite lo mejor sería contar con un estilo de juego definido, donde los jugadores entrenan, juegan y son captados de otros equipos por ceñirse sus cualidades a la idea general del club.

Conclusiones:

El fútbol 7 debería servir como un banco de pruebas y de formación más completa, casi integral, que persiga dotar al jugador de una amplia gama de conocimientos técnico-tácticos y físico-psíquicos, que difícilmente van a poder darse en el fútbol 11.

Se pueden aprovechar los partidos para conseguir que los niños aprendan a desenvolverse en posiciones diferentes, que complementen sus carencias, que ayuden a ponerse en el lugar del compañero, para comprender mejor las características de una posición determinada.

Por ejemplo, colocar a un jugador ofensivo como defensa para mejorar su capacidad de sacrificio, de marcaje y recuperación del balón, adelantar a un defensor a zonas de ataque, donde se le obliga a saber jugar el balón, decidir en poco espacio y tiempo, dándole la posibilidad de que finalice los ataques, etc.

Cuando estos niños futbolistas pasen al fútbol 11, tendrán una versatilidad futbolística superior a la de otros niños a los que se les ha especializado muy pronto en una posición determinada. Que sepan atacar y defender y que lo hagan con sentido, antes que otros que sólo saben hacer bien uno de esos dos apartados tácticos.

El fútbol es ataque y defensa, cuantos más jugadores tengamos en el campo que sepan hacer las dos cosas, mayores posibilidades tendremos de ganar encuentros, incluso títulos. Y esto se enseña desde muy pequeños.

Los sistemas de juego en la base (fútbol 7), deben estar orientados a resaltar un determinado estilo de juego, más allá del uso de formaciones numéricas que tantos quebraderos de cabeza dan en mayores.

CONSIDERACIONES GENERALES DE LOS SISTEMAS DE JUEGO DE FÚTBOL 7

Una de las principales características del fútbol 7 es la alta participación en el juego por parte de los niños, por lo que deberíamos buscar un sistema de fútbol con ese distintivo, con apoyos continuos para favorecer la circulación del balón, y en consecuencia, que nuestros jugadores tengan, en medida de los posible, gran participación del juego y puedan expresar su creatividad y espontaneidad.


Un sistema de juego ha de acoplarse a los jugadores y no al revés, pero si que es verdad que hay sistemas que favorecen más las triangulaciones y la circulación del balón que otros, y es ahí donde entra el entrenador y el estilo de juego por el que quiera apostar.

En fútbol 7 existen diferentes tipos de sistemas de juego según sus líneas:

– los de dos líneas (1-3-3 y 1-4-2).

– los de tres líneas (1-3-1-2, 1-3-2-1, 1-2-3-1, 1-2-2-2 y 1-1-3-2).

– los de cuatro líneas (1-1-2-1-2 y 1-1-3-1-1).

Fonte: Entrenador de Fútbol por Mundo Fútbol Base

As virtudes de Levir Culpi no Santos


Por Fernando Prado

Herdeiro” de um excelente trabalho realizado por Dorival Júnior (mas que já dava sinais de desgaste), Levir Culpi faz o simples e aprimora o trabalho de seu antecessor

As temporadas no Japão talvez tenham transformado Levir Culpi. Com uma “sabedoria oriental”, o treinador tem feito o simples no comando do Peixe e deu um tempero diferente à equipe.

Sou dos que defendiam a permanência de Dorival Júnior como técnico do Santos. Embora visse alguns defeitos no time (um tanto acomodado e engessado em 2017), entendia – e ainda entendo – que o trabalho do hoje comandante do São Paulo era excelente. Com o time montado por ele (“A César o que é de César”. Explico dando um exemplo: se foi ele quem pediu a contratação de Leandro Donizete, até agora um fracasso, também foi ele quem solicitou Bruno Henrique, aquela que insistentemente aponto como a melhor contratação do futebol brasileiro na temporada. Sem falar na consolidação de nomes como Gustavo Henrique, Zeca, Thiago Maia, Vitor Bueno etc), o Santos sempre esteve nas cabeças e gerando receita para o clube.

No entanto, o clichê de que no futebol não existe fórmula mágica mais uma vez se mostrou correto. Com Levir, o Santos melhorou. Ainda com as qualidades da época de Dorival (é um time com bom passe e organizado, com uma defesa bem postada) e aprimorado pelo observador Levir (mais incisivo e contundente no ataque), o “Peixe Doido” forma, ao lado do Grêmio, a minha dupla de favoritos para a conquista da Libertadores. Quem diria!

Entre os méritos de Levir, além da já mencionada simplicidade, destaco a sua inteligente postura (mal compreendida por alguns) de criticar alguns “jogadores-chave” da equipe depois dos jogos, já que um defeito do antigo treinador era o de proteger em excesso o seu elenco, que acabou ficando um tanto mimado. Bruno Henrique e Lucas Lima (o primeiro depois de fazer três gols no jogo e o segundo depois de ter sido o melhor em campo) foram recentemente alvo do treinador e o grande futebol apresentado nos últimos jogos pela dupla demonstra que ambos estão lidando bem com isso.

As ações de perdoar Vecchio (um sujeito de forte personalidade e que pisou na bola com Dorival) e de estender as mãos para Thiago Ribeiro também fizeram com que o grupo passasse a correr pelo treinador. A gente sabe que no mundo da bola isso acontece mesmo.

Por fim, acredito ter sido inteligente a opção de Levir em não poupar os jogadores titulares no Brasileirão pensando na Libertadores, uma vez que aquele fatídico final de ano do Santos em 2015 (quando a vaga no torneio continental foi jogada no ralo) deve servir como exemplo para a atual temporada. Penso que foi ali que Dorival perdeu a confiança de parte da implacável torcida santista (se Dorival errou – e errou mesmo – em abdicar de alguns jogos daquele Brasileiro, não foi ele quem perdeu, na final da Copa do Brasil disputada contra o Palmeiras, um pênalti no jogo de ida – foi Gabigol – e o histórico “gol feito” no fim da mesma partida perdido por Nilson. Tampouco foi ele quem topou a remarcação da final para outra data, quando o seu time já não estava mais “voando”. Mas enfim…).

De qualquer forma, encerro estas linhas reconhecendo que a troca de treinador fez bem ao Santos, que vem ainda mais forte com Levir.

E segue o jogo.
Fonte: No Ângulo

¿Un entrenador debe haber sido futbolista?

De donde yo vengo los generales no se esconden en sus oficinas. Están al lado de sus soldados. Mueren con sus soldados”. Wonder Woman (2017)

Oliver Bierhoff, mánager de la selección alemana, ha considerado que el próximo objetivo de Alemania ha de ser fabricar técnicos a partir de grandes ex-jugadores. A pesar de que defiende que sus programas de formación han producido buenos entrenadores, Bierhoff considera “necesario” desarrollar sus propias versiones de Guardiola o Ancelotti. La entrevista no aclara qué aportan de diferencial los técnicos con buen currículo cómo jugador, pero vamos a suponer que se trata de un tema de autoridad.

Lo técnico se puede aprender, pero adquirir el glamour es infinitamente más complicado que aprender la teoría. A priori, esta necesidad parece algo propio de la idiosincrasia del fútbol, porque por ejemplo en el cine no se espera que un gran director haya sido un gran actor. Si bien ha habido quienes desempeñaban ambas funciones con éxito, cómo Woody Allen o John Huston.

Otto Bumbel. La negación de la técnica y la desconfianza hacia el jugador. 

Las relaciones entre jugadores y técnicos suelen ser bastante ambivalentes. Cuando Zidane empezó su carrera cómo entrenador dijo que lo que había aprendido en los cursos para técnico es que “un tercio de los jugadores te siguen por lealtad, sentido del deber y respeto a la jerarquía; otro tercio sólo te sigue si les aportas algo, gente a la que tienes que convencer; y otro tercio te complicará la vida siempre”. El jugador como colectivo es suspicaz respecto al técnico, pero esto es algo bidireccional. Los técnicos pueden llegar a sentir rencor hacia el jugador. El tema aparece bien reflejado en un ensayo de los años ’80 escrito por el entrenador brasileño Otto Bumbel. Se trataba de un manual sobre la logística del fútbol en el que el autor se mostró tan ácido y beligerante respecto a la conducta del jugador de su época que hasta llegó a disculparse por ello con el lector. 

Otto Bumbel denunciaba que el jugador, por su trato con los dirigentes, se había acabado contagiado de dos pésimas actitudes de estos: el trato deshonesto y el descuido del fútbol cómo espectáculo. A buena parte de los futbolistas les definía cómo primadictos e irresponsables; y lamentaba que entrenadores de nivel superior (Primera División) tuviesen que dedicar tiempo a la enseñanza de técnica aplicada. La cuestión para Bumbel es que las atribuciones de un técnico de Primera División deberían de ser “acoplar piezas en el aderezo del conjunto” y nunca la de “pulimentador de esas piezas”.

Su enfoque de la organización del fútbol era eminentemente industrialista. Al jugador le consideraba “un instrumento técnico al servicio del club”, y por tanto debía llegar a Primera División ya instruido en lo físico-atlético, en lo técnico, en lo táctico y en el comportamiento psico-moral-intelectual. Y si bien reconoce que los genios futbolísticos “nacen”, estima que la clase media-alta de jugadores se debe fabricar siguiendo el modelo de los demás gremios profesionales, es decir, mediante un sistema de capacitación. Tal sistema, más de automatización que educativo, sería responsabilidad siempre a las divisiones inferiores, puesto que Otto Bumbel juzga que es en la niñez y en la pubertad cuando el futbolista asimila el “aprendizaje mecánico de la técnica”, por lo que considera injusto que recaiga en los entrenadores de categorías superiores el realizar un trabajo técnico individual según las carencias de cada jugador. 

A pesar de esta visión tan crítica sobre el futbolista de su época (1982), Otto Bumbel nunca duda en su ensayo de que el jugador es, para lo bueno y para lo malo, la base del juego. Lo indicó de innumerables maneras. Les considera la “principal unidad del fútbol”. Y afirmaba que el jugador, “más que cualquier otra contribución” es quien tiene una influencia más radical en “la configuración de los equipos y en el valor del juego producido”. Hasta el punto en que afirma que “sin el buen jugador, no hay buen fútbol”. Si bien por otro lado considera que el jugador de los ochenta está lastrado por la “heterodoxia de su formación físico-técnica y su casi absoluta negación del estrato intelecto-moral”.

Esto acaba provocando un dilema de difícil resolución. El entrenador no tiene tiempo para individualizar el trabajo, pero al mismo tiempo considera que el jugador es quien lógicamente da “estructura y potencialidad al juego de los conjuntos”. “El acierto o desacierto de los jugadores es definitivo”, concluye Otto Bumbel. Lo cual hasta cierto punto le importuna, porque el veterano entrenador llega a proclamar que le parece increíble que todo el andamiaje material de un estadio, funcionariado administrativo, directivos y masa social repose en cerebros a los que no siempre, más bien raramente, considera dotados de una mente, moral, intelectual y profesionalmente desarrollada, amén de con equilibrio psíquico. Su conclusión era lapidaria: “El jugador profesional, en términos generales, no está preparado para ofrecer unas garantías de actuación regular”.

Renato Cesarini. La técnica cómo principio de autoridad.


Sin embargo, al ser esta una relación bidireccional, cómo ya hemos comentado, los jugadores también pueden poner a examen al técnico en cualquier momento, para determinar si este está cualificado para guiarlos. Otro entrenador latinoamercano, Yiyo Carniglia, ya advertía en su biografía sobre la necesidad de que los dirigidos fuesen persuadidos de que el trabajo de la semana les era beneficioso; y que el técnico debía ganarse su confianza y respeto dando ejemplo de su conducta en todos los órdenes de su relación profesional y humana. Ponía además el ejemplo de un técnico que tuvo en Boca Juniors, del que piadosamente escondía el nombre, quien según parece les impartía semanalmente una clase teórica que a los jugadores les aburría soberanamente. Ese técnico en los entrenamientos nunca tocaba la pelota con el pie, siempre daba indicaciones con la pelota en la mano, por lo que los jugadores empezaron a sospechar. Así que un día le tiraron una pelota con mucho efecto, la quiso parar con el pie, pero le dio con la punta. Hizo tal ridículo que al mes siguiente lo tuvieron que despedir porque los jugadores no le respetaban. 

Cuando al entrenador y futbolista Ángel Labruna le preguntaron que si era cierto que Renato Cesarini había sido el sumun cómo técnico, lo máximo, respondió que sí, que sin ninguna duda. Y que lo había sido “por lo que sabía y por el poder de convicción que tenía”. Labruna le había conocido cuando tenía 37 o 38 años, y aun jugaba esporádicamente para el primer equipo, mientras que Labruna despuntaba en la cuarta de River. El veterano Cesarini le deslumbró porque parecía saberlo todo en todos los sentidos, tenía un gran carisma. Según Labruna convencía, lo que él consideraba una de las grandes condiciones que tiene que tener un técnico. Pero ese respeto no sólo se sustentaba en sus habilidades retóricas, no. Lo que impactaba a los jugadores es que lo qué Cesarini pedía, primero lo hacía, lo demostraba. Según Labruna, el jugador se fija mucho en si el técnico sabe pegarle a la pelota. Él ponía el ejemplo de que a ellos, cuando les hablaban de los jugadores del mítico Alumni (1908) les daba la risa, porque “cómo iban a jugar esos tipos con esos pantalones”. Al conocerlos sólo por las referencias y fotografías no les respetaban. Sin embargo la técnica que ejecutaba con maestría Cesarini sí que era una prueba tangible de su autoridad. A Labruna el tema le debía parecer tan significativo, que en aquel momento de la entrevista (1983) se disculpó por no poder correr ya en los entrenamientos, debido a una vieja fractura, aunque aclaró que él aun pateaba los córners y que la ponía con facilidad en el segundo palo. Cómo si no pudiese concebir que alguien bajase al campo, incluso para entrenar, sin saber tocar convenientemente la pelota.

Renato Cesarini era conocido por dar muchas indicaciones técnicas a sus jugadores, invertía mucho tiempo en eso. Cuando Patricio Hernández estuvo entrenando técnica individual en River cómo ayudante del cuerpo técnico del Tolo Gallego, uno de los dirigentes le dijo que así trabajaba Renato Cesarini, y eso para él fue un gran orgullo. El Puma Morete también explicó en una entrevista cómo a él le vino a ver Cesarini, entonces técnico del primer equipo, cuando el Puma aun estaba en la novena de River, y Cesarini se dedicó a aconsejarle sobre cómo arrancar mejor en carrera, para ganarle tiempo al defensor, o cómo perfilar el cuerpo según quisiese pared o pelotazo en una jugada.

Johan Cruyff. La técnica cómo principio metodológico integral.

Unos años después de que Labruna concediese esta entrevista, Johan Cruyff llegó al FC Barcelona cómo técnico (1988). Según el entonces presidente, Josep Lluís Núñez, llegaba avalado por su prestigio, se entiende que como futbolista, y por conocer como pocos el vestuario azulgrana, ya que había sido un gran jugador del Barcelona. Los primeros años de su magisterio, Cruyff recibió pingües críticas por su metodología. Si tomamos la hemerotéca del diario “El País”, encontramos que había críticas tanto a su modelo de juego cómo a su metodología de entreno, así como a su proyecto de fútbol base. El secretario técnico saliente, Ramón Martínez, escribió un informe que decía que “El equipo tiene una visible inmadurez debido a la peculiar personalidad de su técnico [Cruyff]”. Cruyff por su parte pidió que se despidiera a Ramón Martínez por discrepar de su filosofía, y también porque nunca confió en un entrenador que antes no hubiera sido futbolista.

Las críticas también arreciaron en el fútbol base. Según un artículo del diario “El País” (1990), los técnicos del filial se quejaban de que el lenguaje de Cruyff “delataba a menudo las lagunas de su formación, especialmente en el aspecto técnico”. Y parece ser que sus comentarios provocaban “reiteradamente el sonrojo de la mayoría de los técnicos que trabajan a sus órdenes cuando ha celebrado reuniones para darles doctrina”. Uno de los aspectos que el artículo tildaba de “paridas”, siguiendo la peculiar expresión que utilizaba el propio Cruyff, fue el concepto de entrenamientos con rondos, en los que tanto él como Charly Rexach tomaban parte activa, y que Cruyff recomendaba que no durasen más de una hora, porque “con una hora basta, porque con una hora me canso yo y todos”.

Apenas dos años después el mismo diario escribía una oda a la metodología del rondo titulada “Instruir deleitando” (1992). Lo que antes causaba sonrojo o estupor ahora era loado, pues el nuevo lema era “divertirse entrenando”. Lo mismo que había sido censurado tres años antes por la comisión delegada del club, que había descalificado a Cruyff diciendo que era un técnico “carente de criterio, que ve el fútbol desde una perspectiva muy especial, que no es un auténtico profesional porque entiende el cargo como una mera diversión” (1989). No obstante, ahora esto era visto cómo el factor clave, de hecho, apenas un mes después de la publicación de este artículo, Cruyff le diría a sus jugadores en la previa de la final de Copa de Europa “en la medida que podáis, disfrutadlo”, y la memoria popular lo convirtió en el lema “salid y disfrutad”.


Y que decir de aquella “parida” criticada por prensa y técnicos del filial, lo de que en el entreno “lo fundamental es trabajar para saber coger la posición en el campo”. Ahora se destacaba que a través de esta metodología el holandés volador había sintetizado “todas las necesidades físicas, tácticas, estratégicas y psicológicas para una buena puesta a punto en una sola pieza: el rondo“. E impartía su magisterio, del modo que más resaltaba sus puntos fuertes, es decir, jugando. Aún sorprendía a todos con su “maravilloso toque”, mientras aleccionaba a los jugadores con correcciones técnicas individuales. Y si algún jugador dudaba de su autoridad, aduciendo que Cruyff “lo tiene más fácil, [porque] no se mueve”, entonces podía plantearse aceptar el desafío de retar a ese jugador por el trono, inventando alguna apuesta, cómo por ejemplo, ver quien tiraba más veces seguidas el balón al poste. Al búlgaro Hristo Stoichkov le humilló de ese modo en un entreno, ganándole fácilmente 5.000 pesetas, en un improvisado concurso que acabó con fallo del búlgaro en su primer intento a 15 metros y siete aciertos seguidos del técnico holandés, el último tirado con la izquierda, su pierna mala, por recochineo. Lo que les quería transmitir es que quizás ellos eran buenos jugadores, pero que él era Johan Cruyff. Y que por eso les podía corregir.

Zinedine Zidane. La técnica cómo vínculo relacional.

La ventaja estratégica que supone para un entrenador saber jugar bien al balón funciona a dos niveles. Por una parte le autoriza ante los jugadores y por otra le permite enseñar “haciendo”, que según numerosos expertos en educación es la experiencia de aprendizaje más eficiente. Ya el médico y pensador Albert Schweitzer decía que dar ejemplo no es que sea la principal manera de influir; es que es la única. Y si alguno se pregunta si este tipo de enfoque sigue teniendo vigencia en el fútbol “moderno”, quizás cabría recordar las dificultades que tuvo Rafael Benítez cuando intentó asesorar en gestos técnicos a los jugadores del Real Madrid. El propio Cristiano Ronaldo confirmó en una entrevista que hubo discrepancias por el tema y también justificó su postura: “Hay cosas que nadie te puede enseñar, que tienes o no. [Benítez] Me decía como patear el balón o como hacer el dribling, tienes que respetarlo. Yo pensaba, vale, porque hay cosas que no puedes tener un debate con una persona que piensa tan diferente de ti. Es preferible decir gracias y ya está”. Los psicólogos ya avisan de que el consejo es una mala medida preventiva ante conductas de riesgo.

Zidane en cambio hizo cómo Cruyff, retó amistosamente a Cristiano Ronaldo a un concurso de lanzamiento de tiros libres y le superó. El portugués lo encajó con deportividad, y posteriormente ha destacado que Zidane les transmite más empatía que Benítez. La empatía en este caso sería la ventaja comunicativa directa de que el jugador asuma que cuando le hablas lo haces desde una experiencia común. Lo cual tiene efectos positivos incuestionables a la hora de elaborar la relación jugador-entrenador. De este modo el magisterio con balón deviene en el facilitador ideal para alcanzar el objetivo que marcaban técnicos cómo Carniglia o Labruna, esto es, convencer al jugador de que el trabajo que le propones les será beneficioso. 

Fuente: Ecos del Balon por Mundo Fútbol Base